Chetumal: Lo negro de la Expofer
Tal y como había afirmado el presidente municipal de Othón P. Blanco, Andrés Ruiz Morcillo, que la feria de la Frontera Sur sería diferente este año, todos los chetumaleños recordarán esta edición de la feria, por la manera en cómo una mujer resultó muerta en el lugar al caer de un juego mecánico. Acto que fue calificado por Ruiz Morcillo como un simple accidente que a todo mundo puede pasarle.
El mismo alcalde se excusó mencionando que él mismo había subido a sus hijas y a su esposa a dichos juegos mecánicos y que cualquiera podría haber tenido un accidente.
Y es que antes de la inauguración, el comité organizador había garantizado la seguridad del evento y la sana diversión de los visitantes, y que se habían tomado todas las medidas necesarias para lograr ese objetivo.
Un éxito
A tres días de la inauguración, el presidente municipal ya daba el calificativo de "exitosa" a la feria, y que ni la lluvia había impedido que los chetumaleños la visitaran. Un comentario extraño ya que las torrenciales lluvias habían sido constantes durante día y noche.
La lluvia, que estuvo presente desde el día de la inauguración y duró más de una semana, dejó a la vista unas instalaciones deficientes, como todos los años: grandes charcos que los visitantes tenían que sortear entre cables de electricidad que cruzaban bajo el agua, olores fétidos, riesgo de infecciones debido a que las precipitaciones pluviales de varios días habían formado cuerpos de agua putrefacta entre los puestos de comida que expendían papas fritas, hotcakes, perros calientes, churros y otras fritangas. Olores nauseabundos mezclados con aromas de aceite rancio.
Este año no hubo juegos de lotería ni "donde quedó la bolita", que eran a simple vista una estafa a los visitantes, sin embargo otros comerciantes han implementado maneras inteligentes de robarle a la gente, como algunos restaurantes en donde las cartas exhiben precios que no se respetan, engañando a la gente, robándole el dinero, a la vista complaciente de las autoridades y organizadores de la Expofer.
Salud y buen provecho
La salud de los visitantes ha sido un riesgo constante en la feria, solo mencionando el ejemplo de cómo algunos vendedores de fritangas hacen la limpieza de platos y cucharas pondría de malas a mas de uno, como el caso de una señora que "limpiaba" las cucharas con las que servía la cajeta de los hot-cakes chupándose el dedo una y otra vez; esa misma cajeta sería guardada para servir al día siguiente. Sin contar los inminentes riesgos sanitarios de contraer salmonelosis o alguna otra enfermedad gastrointestinal más grave por la gente que maneja alimentos y dinero a la vez o que acude a los baños que carecen de jabón o detergente para lavarse las manos.
Para coronar el "éxito" proclamado por adelantado por el presidente municipal, el domingo 26 de octubre ocurrió una tragedía que causó un gran impacto entre los chetumaleños: una mujer salió disparada del juego mecánico conocido como Trabant o corona, al abrirse el seguro que la sujetaba. Rubí Delmi García Canto, quien había acudido ese día a celebrar su cumpleaños con su esposo y amigos, falleció instantáneamente al impactarse contra el suelo.
El trabant formaba parte de los juegos mecánicos que fue "minuciosamente" revisado por personal de Protección Civil.
Una irreparable pérdida
La trágica muerte de Rubí Delmi García Canto, puso en entredicho la seguridad que los organizadores de la Expofer habían garantizado. Se corrió el velo y se prendieron los focos rojos.
¿Qué clase de revisión aplicaron las autoridades a las instalaciones de la feria? ¿En verdad fueron revisados minuciosamente los juegos mecánicos antes de ponerlos en funcionamiento? ¿Aplica el Ayuntamiento algún control de calidad a este tipo de estructuras? Preguntas y más preguntas que posiblemente quedarán sin respuesta.
A escasos días de que finalice la Feria de la Frontera Sur, es casi seguro que a pesar de todas las irregularidades en materia de salud, seguridad al visitante y protección al consumidor, las autoridades afirmarán que fue todo un éxito. Que sea la sociedad quien juzgue. /orm
Fuente: Chetumail.com
|