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Entre Los Ejidatarios Millonarios Y El Gobierno Federal Panista, El Aeropuerto De Chetumal Sigue Estancado
Es falso que por estar en litigio las 146 hectáreas que ocupa el aeropuerto de Chetumal éste no se haya podido ampliar, como lo argumenta el Gobierno federal, pues durante al administración de Mario Villanueva se expropiaron 50 hectáreas aledañas a la terminal aérea hacia la carretera federal, y el gobierno de Joaquín Hendricks compró otras 300 hectáreas hacia la Expofer, también junto al aeropuerto, afirma el exsecretario de Desarrollo Económico, Luis García Silva.
Agrega que las 146 hectáreas sólo incluyen la construcción de la pista de aterrizaje y los edificios administrativos, pero el Gobierno del Estado dispone de 350 hectáreas sobre las que la Federación no ha querido autorizar ninguna ampliación ni modernización de la terminal aérea de la capital.
Aclara que la reciente sentencia del Tribunal Agrario que favoreció al ejido Chetumal, sólo se refiere a esas 146 hectáreas en que se asientan la pista y los edificios administrativos del aeropuerto, pero el Gobierno del Estado le ha insistido sobre la disposición de las 350 hectáreas hacia donde puede ampliarse, sólo que el Gobierno federal no ha respondido, ni se sabe si aún tiene disponibles los 600 millones de pesos que ofreció desde hace más de 10 años para la ampliación y modernización de la terminal aérea de Chetumal.
Entrevistado para que opinara sobre la millonaria indemnización que, según la sentencia del Tribunal Agrario, recibirán los 111 integrantes del ejido Chetumal, aclara que no todo está dicho. El avalúo, para el que no se ha fijado fecha, arrojaría que el monto sería apenas la mitad de los 566 millones 200 mil pesos, o tal vez menos; recibiría cada ejidatario unos 2 millones, o quizás menos, y no los más de 5, como se especula. “Una cosa es lo legal y otra lo real. Ya se decidió lo legal, ahora falta ver lo real”, indica.
El Tribunal Agrario Unitario de Distrito número 44, dictaminó la semana pasada que les asistió el derecho a los 111 integrantes del ejido Chetumal y que la federación deberá pagarles 566 millones 200 mil pesos por las 146 hectáreas en que se construyó el aeropuerto de Chetumal hace más de 50 años. Haciendo cuentas alegres a cada uno le tocará poco más de 5 millones de pesos.
Según fuentes fidedignas, luego del avaluó que realizará el personal que determine la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) propietaria del aeropuerto y que opera mediante Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), el valor podría reducirse a la mitad o menos y tocarle a cada uno dos millones de pesos y no se les entregaría de inmediato sino en los próximos años.
Además, falta conocer si el departamento jurídico de la SCT no acudirá a otro recurso y en ese caso el plazo para pagar a los ejidatarios será más largo, cuando varios de ellos ya hayan muerto, pues la mayoría son ancianos. De inconformarse con el avaluó, los ejidatarios iniciarían una revisión y tal vez otro juicio que retardaría el pago.
Pero cada uno de los ejidatarios ya había recibido, durante la administración de Joaquín Hendricks Díaz, un juego de placas de taxi en la ciudad que quisieron, más 150 mil pesos en efectivo. Y el Gobierno del Estado les ofreció también un terreno urbano en Playa del Carmen, que ellos rechazaron con el argumento de que el polígono donde se localizaban los lotes carecía de calles en buenas condiciones. Entonces el gobierno les pidió devolver las placas y el dinero, pero los ejidatarios ya habían vendido las primeras y se habían gastado el segundo.
Como a niños caprichosos, a fuerza de insistirles la anterior administración sólo logró que la demanda del pago se redujera al predio en que se localiza el aeropuerto y no los terrenos circundantes en que se asientan varias colonias y el estadio de béisbol Nachan Ka´an, como querían inicialmente los integrantes del ejido Chetumal. El acuerdo lo confirmó con los ejidatarios el actual gobernador, Félix González, quien les entregó a cada uno de los ejidatarios otros 50 mil pesos, pero éstos sólo aceptaron a cambio no pedir más indemnización que por las 146 hectáreas y continuaron con el juicio, quedándose con las placas de taxi y el dinero en efectivo.
Algunos de los “pobres ejidatarios” son: Sara Musa Simón, exdiputada federal, exsecretaria de Gobierno y actual representante del Gobierno del Estado en la capital del país; la señora María Antonia Madrid viuda de Villanueva; Mario Villanueva Madrid, exgobernador ahora preso por presuntos vínculos con el narcotráfico; Andrés Oliva Alamilla, exdelegado de la Reforma Agraria; algunos integrantes de la familia Camín Cardín; un hijo de Arturo Villanueva Madrid; Mauricio Rodríguez Rivadeneyra, un conocido empresario chetumaleño; y en total 111 que esperan el pago de la indemnización por las 146 hectáreas donde se localiza el aeropuerto.
Según su vocero local, Daniel Guarneros Rodríguez, la SCT no les pagaría a los ejidatarios este año en que está por cerrar su ejercicio; tal vez el año entrante, el 2010 ó después; y tal vez no los 566 millones 200 mil pesos a que alude la sentencia, sino el valor que determine una comisión que se nombre exprofeso. Anticipa que ASA, la instancia descentralizada que opera el aeropuerto propiedad de la SCT, pudiera ampararse u ocurrir a otro recurso, y todos los trámites se realizan en las oficinas centrales de esa dependencia.
Aclara que el aeropuerto es propiedad federal a cargo de la SCT, que a su vez lo entregó hace años a ASA. Cuando se dio a conocer la sentencia acudieron representantes de las oficinas centrales de Aeropuertos y Servicios Auxiliares. En el Centro-SCT del estado sólo saben lo que dicen los medios de comunicación.
Sin embargo, insiste en que los trámites serán largos. La SCT ya ejerció casi en su totalidad los recursos asignados para este año y nadie puede anticipar si se incluirá el pago de la indemnización en el presupuesto de 2009. “Todo depende del giro que siga el asunto después del avalúo y de la postura, en esos tiempos, de los ejidatarios”.
El exsecretario de Desarrollo Económico, Luis García Silva, a quien tocó intervenir en algunas de las negociaciones del gobierno con los ejidatarios, precisa que la Federación ofreció ampliar el aeropuerto pero ha argumentado que no podía iniciar los trabajos porque todo el polígono estaba en litigio cuando eso nunca fue cierto. Aparentemente les fue muy bien a los ejidatarios, pero aún no es tiempo para que echen las campanas al vuelo. Falta el avalúo y determinar el valor real del predio, fijar los montos reales y los plazos para el pago.
“Sí, los ejidatarios se quedaron con las placas de taxi y los 200 mil pesos que en total recibió cada uno de ellos, pero con la anuencia del anterior gobernador, Joaquín Hendricks Díaz, y de su sucesor, Félix González. La mayoría de ellos son mayores de edad, no les convendría oponerse al pago del monto real que sería inferior a la mitad del que se dice, pero, si lo hacen, el juicio llevaría otros años”, señala.
Según el exfuncionario, hoy dirigente de la CNOP, del PRI, la mejor prueba que ofrecieron los ejidatarios fue que nunca se expropiaron las 146 hectáreas, o al menos no se encontró ningún documento sobre ese asunto en los archivos. Pero también hay la versión de que hace unos 20 años, cuando intentaron iniciar una primera demanda, el gobierno de entonces les entregó un amplio predio a la vera de la avenida Insurgentes -“de lo que los ejidatarios no se acuerdan” ni tampoco hay documentos.
Fuente: EstosDías
Por Jesús Hernández
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