Los Maestros Del Estado: Los Peores En Enseñar Y Los Primeros En Protestar
Los profesores de Quintana Roo ganan bien pero enseñan muy mal. Los de menor nivel se llevan sus buenos 8 mil 506 pesos mensuales, ya libres de impuestos. Los de mayor rango fácil andan por ahí con sus 23 mil 965 pesos, también mensuales y libres de impuestos; vaya usted a saber lo que ganan los “líderes” inobjetables.
Lo malo aquí es que enseñan de la fregada, porque así están de mal preparados, pues de acuerdo con una encuesta nacional la entidad ocupa el lugar 28, de los 31 estados, en calidad de la enseñanza y aprovechamiento de los alumnos.
Hasta aquí lo que se sabe de dominio público. En palabras de la secretaria de Educación de Quintana Roo, Cora Amalia Castilla Madrid, “fueron de lo más lamentable los resultados del examen PISA [por sus siglas en Inglés: Program for International Student Assessment, o Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes] a que se sometieron recientemente varios profesores quintanarroenses, entre los que había algunos que aspiraban a una plaza”.
El examen sirve de referencia para conocer la calidad de los conocimientos de los profesores, pero por ser extranjero no aplica para obtener una plaza, pues los candidatos se someten a exámenes de oposición elaborados por instituciones mexicanas.
A fuerza de insistir para conseguir apoyo de la Federación, y no sólo del actual gobierno sino de todos los anteriores, las escuelas “casi” son suficientes, auxiliadas este año por 20 aulas móviles. Pero la infraestructura escolar requiere de unos mil quinientos millones de pesos para que en los próximos dos o tres años supere las actuales deficiencias. Por la demanda -que no ha superado la oferta, sin embargo-, se dice que “cuando concluye la construcción de una escuela los alumnos ya esperan afuera para entrar y asistir a clases”, sobre todo en el norte del estado.
La Secretaría de Educación de Quintana Roo atiende en el curso escolar 2008-2009 a 278 mil 22 alumnos de educación básica, en 1 mil 858 escuelas con 13 mil 249 profesores. Incluyendo al personal administrativo y el de apoyo, los trabajadores al servicio de la educación suman en total 22 mil 236 empleados. La mayor cantidad de alumnos es de educación primaria con 161 mil 221, le sigue la de educación secundaria con 66 mil 624. La de menor matrícula, incluida en la básica pero no obligatoria, es la educación normal, a la que asisten sólo 727 alumnos en las instituciones que operan en Felipe Carrillo Puerto y Bacalar.
Incluidas la educación inicial, la educación especial, la media superior y superior, en Quintana Roo estudian 345 mil 383 alumnos, y para apoyar la actividad, pues la ley lo permite, la administración municipal de Solidaridad contrató para este ciclo escolar y de manera temporal a unos 120 mentores de primaria, pero por esa condición no pueden integrarse al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Este año la dependencia ejerce 3 mil 12 millones 517 pesos, el mayor rubro presupuestal del Gobierno del Estado, y para infraestructura dispone de 335 millones, aunque el monto puede aumentar en los próximos meses. Todas las obras las construye la Comisión de Infraestructura Educativa del Estado de Quintana Roo (Cieqroo). Como resultado de algunos convenios, las administraciones municipales apoyan con la construcción de edificios escolares, y en el gran total de la atención a la educación se incluyen 393 escuelas particulares incorporadas al sistema educativo estatal o al federal.
“Somos deficientes en varios aspectos y para mejorar debemos reconocer lo que no va bien. Pero esto no es de ahora; el rezago en muchos sentidos es añejo y enfrentamos situaciones singulares, como el hecho de que, debido a los flujos migratorios, el crecimiento de la demanda anual de atención a la educación sea del 5 por ciento cuando en el resto del país es inferior al uno por ciento”, dice Cora Amalia, quien no oculta su optimismo porque las cosas tiendan a mejorar con la Alianza por la Calidad de la Educación, pese a las protestas de algunos profesores que quieren seguir detentando como propias las plazas que el Estado les asigna para trabajar.
“Con la Alianza por la Calidad de la Educación todo va a mejorar, y por si no lo sabían los profesores que más destaquen y logren todos los objetivos del nuevo programa podrían recibir hasta 120 mil pesos como bono anual. Ya comenzaron a operar -pero no de manera total sino dentro del plan piloto nacional- 10 escuelas en las que se les proporcionarán alimentos a los alumnos y donde las actividades escolares serán de las 7 de la mañana a las 4 de la tarde. Viene una evolución educativa muy interesante para todo el país; ojala nuestros profesores quintanarroenses pongan todo lo que esté de su parte para que el proyecto avance y se consolide”.
Castilla Madrid, quien también se ha desempeñado como alcalde de Othón P. Blanco y diputada local, además de directora general del Colegio de Bachilleres, entre otros cargos, lamenta que el movimiento magisterial en la entidad se haya prolongado tanto, pero confía en que los profesores recuperen con clases los sábados o con horarios más prolongados, una parte del tiempo que han perdido y que no se les ha dejado de pagar.
Declina entrar en el tema de los procesos políticos federales y de sus aspiración en ellos a una diputación federal. “Eso lo decidirá el PRI, ahora debo dedicar mi tiempo completo a la Secretaría de Educación”.
Sobre el paro laboral de los profesores que tienen secuestrada la educación en sus planteles sólo dice que es lamentable y que ojalá los mentores amplíen su horario de clases en la semana o citen a los alumnos también los sábados, cuando tengan a bien, claro, regresar a cumplir con sus obligaciones. “Sí, ha provocado daño a los niños el paro magisterial, confiamos en que ya no haya suspensión de clases”.
Pero si cobran sin trabajar, para qué trabajar de más.
Insiste en su confianza de que los profesores reanuden con normalidad sus actividades y en la bondad de la Alianza por la Calidad de la Educación. La semana pasada la funcionaria viajó a la Ciudad de México para entrevistarse con funcionarios del ramo educativo y gestionar más recursos para Quintana Roo.
Aspectos de la entrevista:
¿Entonces va mal la educación en Quintana Roo?
Bueno, tiene deficiencias y arrastra un rezago de varios años. Creo que las autoridades y los profesores ponen todo lo que está de su parte pero los mentores necesitan cada día capacitarse mejor. Ellos deben ser competitivos y hacer que sus alumnos también lo sean, no podemos sustraernos al avance de la tecnología y la globalización.
¿Por eso las deficiencias repercuten en una mala enseñanza y en profesionales mal preparados académicamente?
Sí, por supuesto, no podemos ocultar lo evidente, pero la Alianza viene con muchos nuevos cambios, con cosas que nos van a llevar a una mejor educación, y en consecuencia a que los profesores activos y los alumnos mejoren su calidad de vida, pues los mentores ganarán cada vez más de acuerdo con su desempeño y los niños recibirán una alimentación balanceada. Algunos de los acuerdos de la Alianza se consolidaran a corto plazo y otros a mediano plazo.
¿Qué ha pasado?, ¿por qué se dejó caer la calidad de la enseñanza?, o ¿nunca la hubo?
Yo creo que las deficiencias son involuntarias, y además debemos considerar que, de acuerdo con los datos más recientes, la demanda de educación básica crece en la entidad de un año para el otro en un 5.2 por ciento y la superior en 6.8 por ciento. Debo aclarar que nuestra cobertura es alta pero sólo de la demanda, pues un número no cuantificado de personas en edad de estudiar la educación media superior o la superior no se interesa por hacerlo.
Los profesores se quejan constantemente de sus bajos ingresos, ¿eso es justo?
¡¿Qué?! Los profesores de Quintana son de los mejor pagados del país. Para darte una idea, un profesor con el más alto nivel, carrera magisterial completa y con la mayor preparación académica, recibe hasta 30 mil 396 pesos mensuales, que, descontándoles los impuestos, su sueldo queda en 23 mil 965 pesos. Un mentor de nuevo ingreso recibe al mes 9 mil 849 pesos pero, por los impuestos, se les entregan 8 mil 506 pesos. Ésos no son bajos sueldos y quien lo diga miente.
¿Es reversible el problema educativo?
Sí, sí es reversible, siempre y cuando todos los que participamos en la actividad “nos pongamos las pilas” y cumplamos cabalmente nuestras tareas. Tenemos que cambiar muchos vicios creados que se practicaron durante muchos años y mejorar el concepto enseñanza-aprendizaje con los cursos que se ofrecen de capacitación continua. La Alianza incluye mayor vigilancia para la asignación de plazas y, en fin, debemos concientizarnos de nuestra gran responsabilidad.
FUENTE: Estos Días
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